La negativa de un cónyuge a divorciarse es una de las dudas más frecuentes que nos preguntan en el despacho. En esta intervención, Carolina Llamas aborda una idea esencial: “nadie puede quedar obligado a permanecer en un matrimonio si ya no desea continuar con el vínculo.”
Qué significa que una parte no quiera divorciarse
La falta de acuerdo no impide iniciar el procedimiento. Lo que cambia es la vía: si ambos están conformes, divorcio de mutuo acuerdo; si una parte se opone, procedimiento contencioso.
Qué debe valorar el usuario
La clave no es solo obtener el divorcio, sino regular bien sus consecuencias: custodia, visitas, pensión de alimentos, vivienda, pensión compensatoria y reparto de cargas.
Consulta con nuestras abogadas de familia si necesitas iniciar un divorcio aunque la otra parte no esté de acuerdo.
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