El divorcio contencioso es el procedimiento que se inicia cuando los cónyuges no logran alcanzar un acuerdo sobre la ruptura matrimonial o sobre las medidas que deben regularse tras el divorcio. Puede ocurrir que una de las partes no quiera divorciarse, que existan desacuerdos sobre la custodia de los hijos, que no haya consenso sobre la pensión de alimentos o que surjan conflictos relacionados con la vivienda familiar y la economía común.
A diferencia del divorcio de mutuo acuerdo, en el procedimiento contencioso cada parte plantea sus pretensiones y será el juzgado quien decida las medidas aplicables. Por eso es especialmente importante contar con abogadas de familia que puedan preparar una estrategia sólida, ordenar la documentación necesaria y defender los intereses del cliente desde el primer momento.
Cuándo se acude a esta vía
No siempre es posible resolver una ruptura desde el diálogo. Hay casos en los que una de las partes se niega a negociar, oculta información económica, impone condiciones desequilibradas o adopta decisiones unilaterales que afectan a los hijos o al patrimonio familiar.
El divorcio contencioso puede ser necesario cuando no existe acuerdo sobre la guarda y custodia, el régimen de visitas, el uso de la vivienda, la pensión de alimentos, la pensión compensatoria o la liquidación de cargas. También puede ser la única vía cuando la comunicación entre los cónyuges está completamente deteriorada.
Acudir a un procedimiento contencioso no significa renunciar para siempre al acuerdo. En muchos casos, durante la tramitación del procedimiento, las partes pueden acercar posturas y alcanzar acuerdos parciales o totales.
La demanda de divorcio contencioso
El procedimiento comienza con la presentación de una demanda de divorcio. En ella se solicita la disolución del matrimonio y se proponen las medidas que deben adoptarse. La demanda debe estar bien fundamentada y acompañarse de la documentación necesaria para acreditar la situación familiar, económica y patrimonial.
Cuando hay hijos menores, la demanda debe explicar cuál es el sistema de guarda y custodia más adecuado, cómo se organizarán las visitas o estancias, qué pensión de alimentos procede y cómo deben repartirse los gastos. También puede solicitarse la atribución del uso de la vivienda familiar.
La parte demandada tendrá oportunidad de contestar y proponer sus propias medidas. Después, el procedimiento avanzará hasta la vista judicial, donde se practicarán las pruebas oportunas.
Medidas que se deciden en el divorcio contencioso
En un divorcio contencioso pueden discutirse muchas cuestiones. Las más habituales son la guarda y custodia de los hijos, el régimen de visitas, la pensión de alimentos, los gastos extraordinarios, la patria potestad, el uso de la vivienda familiar, la pensión compensatoria y la contribución a las cargas familiares.
Cada medida debe analizarse en función de las circunstancias concretas. No existen soluciones automáticas. El juzgado valorará la situación de los menores, la disponibilidad de los progenitores, los horarios laborales, la implicación previa en el cuidado de los hijos, la distancia entre domicilios y cualquier otro elemento relevante.
La importancia de la prueba
En los procedimientos contenciosos, la prueba es esencial. No basta con afirmar que una medida es conveniente; hay que acreditar por qué debe adoptarse. Pueden ser relevantes documentos económicos, nóminas, declaraciones de la renta, informes escolares, comunicaciones entre las partes, justificantes de gastos o cualquier otro elemento que ayude a demostrar la realidad familiar.
Una buena preparación previa permite ordenar la información, anticipar los puntos conflictivos y evitar improvisaciones. Por eso conviene acudir al asesoramiento jurídico antes de iniciar actuaciones o responder a una demanda.
Medidas provisionales
En algunos casos puede ser necesario solicitar medidas provisionales mientras se tramita el divorcio. Estas medidas regulan temporalmente cuestiones urgentes como la custodia, las visitas, la pensión de alimentos o el uso de la vivienda hasta que se dicte sentencia definitiva.
Las medidas provisionales pueden ser muy importantes, porque durante meses marcarán la organización familiar. Además, en la práctica, pueden influir en la percepción posterior del caso si han funcionado de forma adecuada.
¿Es siempre un procedimiento largo?
El divorcio contencioso suele ser más largo que el de mutuo acuerdo, pero su duración depende del juzgado, de la complejidad del caso y de la actitud de las partes. Si hay hijos menores, informes periciales o alta conflictividad, el procedimiento puede alargarse.
Aun así, una buena dirección jurídica puede ayudar a simplificar el conflicto, centrar las cuestiones verdaderamente relevantes y evitar debates innecesarios.
Posibilidad de alcanzar un acuerdo durante el proceso
Aunque el procedimiento se haya iniciado como contencioso, las partes pueden alcanzar un acuerdo en cualquier momento. Si esto ocurre, el procedimiento puede reconducirse y terminar con un convenio regulador aprobado judicialmente.
Por eso, en Llamas & Bermejo Abogadas defendemos con firmeza los derechos de nuestros clientes, pero sin cerrar la puerta al diálogo cuando una solución negociada puede ser beneficiosa.
Abogadas de familia para divorcios contenciosos
Preguntas frecuentes
Abogadas de familia para divorcios contenciosos
Un divorcio contencioso requiere estrategia, claridad y acompañamiento. En Llamas & Bermejo Abogadas estudiamos cada caso de forma individual, explicamos las opciones disponibles y trabajamos para defender tus intereses y los de tus hijos con profesionalidad, cercanía y compromiso.